Cuando se envían motos siempre existe el temor de que les vaya a ocurrir algo, son vehículos muy frágiles y cualquier error acaba en arañazo o peor. Pero todo ha salido perfectamente. La entrega ha sido muy rápida, pero lo que realmente más me importaba era que llegaran en perfectas condiciones, eso era para mi lo primordial. El tiempo en este caso no era importante.
Ha sido un placer usar este medio.